«¿Podríamos  ir uno por uno para presentarnos por nuestro nombre?». Como recién llegada, esta pregunta tuvo un significado especial para mí.

Cuando llegué por primera vez a una reunión de Al-Anon, cada persona en la mesa dijo su nombre, y luego fue mi turno. Por primera vez en mucho tiempo, me sentí valorada como persona. El hecho de que la gente compartiera su nombre me hizo sentir segura, aceptada y como si fuera parte del grupo. Me hizo sentir bienvenida, ya que me presentaron a todas las personas presentes, y eso me ayudó a sentirme menos extraña. También pude ponerle un nombre a cada rostro.

Más tarde, cuando preguntaron si había algún recién llegado en la sala, me di cuenta de que, si no hubiera dicho mi nombre cuando todo el mundo se estaba presentando, tal vez me hubiese sentido incómoda al reconocer que era nueva y haber perdido esta valiosa oportunidad.

Durante la parte de los relatos compartidos de la reunión, las personas volvían a decir su nombre antes de empezar a compartir sus experiencias. Esta práctica reafirmó la seguridad en la sala y me animó a compartir con los demás miembros. Para entonces, ya tenía nombres para acompañar a las caras que iba conociendo.

Hoy en día, pertenezco a varios grupos electrónicos. Puede que solo me ocurra a mí, pero cada vez que he dicho mi nombre, eso me ha validado como persona. Ha validado mi conexión con mi Grupo de Familia Al-Anon y, lo que es igual de importante, restablece continuamente la red de seguridad y confidencialidad que está presente en la sala. Cuando digo mi nombre al principio de mi relato compartido, me abro a que otros me contacten después de la reunión para confraternizar o para ser un recurso para ellos en llamadas telefónicas posteriores.

Algunos necesitamos este recordatorio semanal de conexión, confidencialidad y validación mientras trabajamos nuestro programa, a la vez que tenemos que lidiar con situaciones difíciles en nuestras familias, nuestras relaciones y nuestros trabajos. Nos esforzamos continuamente por «pertenecer» y ser valorados en todas las áreas de nuestra vida, aprovechando los instrumentos que obtenemos en nuestro programa.

Por Peggie C.

The Forum, enero de 2026

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